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Cómo cultivar marihuana autofloreciente | Guía paso a paso

A la hora de cultivar marihuana a todos nos encanta tener una cosecha grande y rápida, pero no siempre puede ser así, ¿o sí?

Las plantas autoflorecientes de marihuana son rápidas y fáciles de cultivar, dando cosechas realmente buenas a aquellos que no quieren plantas grandes que llamen la atención o quieren disfrutar de la hierba lo antes posible.

En este post vengo a darte los mejores consejos para cultivar marihuana autofloreciente. No olvides echar un vistazo a nuestras semillas de marihuana autoflorecientes para tener una cosecha de cogollos espectaculares en muy poco tiempo.

Semillas de marihuana autoflorecientes

Estas semillas de marihuana se obtienen al cruzar una plantas de marihuana con genéticas ruderalis.

El cannabis ruderalis es una especie de cannabis con origen en las zonas frías de Europa Oriental, Asia Central y otras zonas con climas fríos y desfavorables para la marihuana. Esta planta tiene una altura baja y a penas contiene THC. Por lo que destaca esta planta es porque no necesita luz para poder florecer, ya que florece automáticamente.

Al cruzar una genética de marihuana con una planta ruderalis conseguimos plantas autoflorecientes, unas plantas que florecen desde la segunda/cuarta semana de crecimiento sin importar la luz recibida.

Por este y por más motivos, cada vez más cultivadores y bancos de marihuana se interesan por estas variedades, ya que ofrecen un producto de calidad en muy poco tiempo.

Ventajas y desventajas de las variedades autoflorecientes

Como hemos podido ver, con las plantas autoflorecientes de marihuana conseguimos un cultivo rápido, de calidad y sin muchas complicaciones. Pero también hay más ventajas (y desventajas), así que aquí te enumeramos las más importantes.

Ventajas de cultivar marihuana autofloreciente

  • Cultivo simple y rápido: Estas plantas tienen un periodo vegetativo corto (3 a 5 semanas), realizando así el ciclo completo en 10-12 semanas.
  • Discreción: Son plantas de tamaño reducido que no suelen superar el metro de altura, por lo que serán perfectas para colocar en interiores, balcones o terrazas, evitando así las miradas de esos vecinos curiosos.
  • Menor exposición a plagas: Al tener un crecimiento rápido y corto podremos evitar las plagas.
  • Soportan la contaminación lumínica: Al no ser fotodependientes, estas cepas no necesitan oscuridad total para poder florecer, por lo que pueden cultivarse en zonas con contaminación lumínica (farolas).
  • Resistencia al frío: Gracias al aporte de la genética ruderalis, las variedades autoflorecientes tienen una mayor resistencia al frío.
  • Cultivar todo el año en exterior: Si las temperaturas superan los 10ºC podríamos cultivarlas en exterior durante todo el año, consiguiendo 2-3 cultivos anuales.

Desventajas de cultivar marihuana autofloreciente

  • Producción: Debido a su tamaño, la producción de estas cepas suele ser menor que en las variedades fotodependientes.
  • Menor pureza: Al ir combinada con una ruderalis, en la genética de estas cepas siempre encontraremos un porcentaje de ruderalis, por lo que es imposible conseguir una indica o sativa pura.
  • No podar: Al tener un ciclo de cultivo corto, estas variedades no responden bien a las podas.
  • No trasplantar: Lo mejor es no trasplantar estas plantas, ya que si sometemos a la planta a cualquier tipo de estrés supondrá un retraso en su crecimiento. Lo mejor será cultivarla en la maceta definitiva para no frenar su desarrollo.
  • Esquejes: No es posible realizar esquejes ni plantas madre de variedades autoflorecientes debido a que no responden al fotoperiodo.
  • Cannabinoides: Las variedades autoflorecientes tienen menor cantidad de cannabinoides que sus referentes feminizados.

Cultivo de marihuana autofloreciente paso a paso

Germinación e inicio del cultivo

Lo primero que tienes, obviamente, es comprar semillas de marihuana autoflorecientes. Una vez que las tengas solamente debes de germinarlas. En nuestro blog puedes encontrar un post sobre cómo germinar semillas de marihuana.

Esta germinación durará entre 1 y 3 días, así que ve preparando el resto para cultivarlas en cuanto estén germinadas.

Si utilizamos macetas debemos de llenarlas al 80-95% de su capacidad. Una vez hayamos echado el sustrato agregaremos agua para que el sustrato esté completamente húmedo, favoreciendo así el crecimiento de las raíces de las plantas. Un buen sustrato para plantas autoflorecientes debe de ser aireado y esponjoso, ya que si está muy apelmazado las raíces no podrán desarrollarse y crecer a sus anchas. También es recomendable que el sustrato incluya una perlita para poder mantener la humedad y el confort de las raíces.

Una vez haya germinado la semilla debemos de cultivarla directamente en la maceta final, evitando así futuros trasplantes que dañarán la planta. Haz un agujero de 10-15 centímetros y coloca ahí la semilla, cúbrela un poco de tierra y siéntate a ver como crece.

Las plantas autoflorecientes no necesitan un abonado como las plantas feminizadas fotodependientes. Lo más recomendable es no abonar durante las primeras semanas, es decir, en la etapa de crecimiento. Por eso es mejor utilizar un sustrato que contenga los nutrientes necesarios para permitirle crecer sin problema.

Las condiciones perfectas para la germinación son:

Temperatura Ambiente: 22-25ºC

Humedad Relativa (HR): 70% - 90%

Etapa de crecimiento

El periodo de crecimiento de las plantas de marihuana autoflorecientes suele ser de 2 – 4 semanas, llegando muy rara vez a las 6 semanas.

Parámetros a tener en cuenta:

  • Temperatura: La temperatura al inicio de la floración debe de ser de 23ºC. A partir de este momento lo ideal sería subir a los 24ºC las dos siguientes semanas y a 25ºC en la última semana.
  • Distancia luz-dosel: Al cultivar en interior debemos mantener una distancia de 70cm en la tercera semana de cultivo y de 70cm en la siguiente semana.
  • Riego: Debemos de utilizar 0,5 litros de agua cada 24 horas durante la etapa de crecimiento. Es importante que la capa superior del suelo esté seca cuando vayamos a regar.
  • HR: 50% en la tercera semana de cultivo y al 45% en el resto de la etapa de crecimiento.

Si cultivamos en interior debemos de utilizar un foco de luz LED para poder dotar a la planta de suficiente iluminación y calor, mientras que si la cultivamos en exterior debemos de escoger una zona que sea soleada. Durante la etapa de crecimiento utiliza tu lámpara con un espectro de luz azul.

Una vez tu planta haya alcanzado una altura de unos 15 centímetros tendrás que asegurarte de que está en unas condiciones óptimas. Lo mejor es aplicar un entrenamiento de bajo estrés desde la tercera semana, consiguiendo así unas cosechas mayores durante la floración. Te recomiendo echar un vistazo a cómo hacer un cultivo Low Stress Training (LST).

Etapa de floración

Parámetros a tener en cuenta:

  • Temperatura: La temperatura al inicio de la floración debe de ser de 23ºC. A partir de este momento lo ideal sería subir a los 24ºC las dos siguientes semanas y a 25ºC en la última semana.
  • Distancia luz-dosel: Al cultivar en interior debemos mantener una distancia de 65cm en la primera semana y de 45cm en el resto del cultivo.
  • Riego: Debemos de utilizar 1 litro de agua cada 24 horas durante la primera semana de floración, pasando a los 1,5 L durante el resto del cultivo.
  • HR: 45% en la primera semana y al 40% en el resto del cultivo.

En el momento de empezar la floración, tu planta medirá unos 30cm y ya empezará a tener pequeños saquitos con pelos que se transformarán en cogollos. Si cultivas en interior debes de cambiar la luz de espectro azul a rojo.

A partir de la cuarta semana ya puedes alimentar a tus plantas como es debido para que formen buenos cogollos. En este momento tus plantas necesitarán más fósforo, potasio, calcio y magnesio, y menos nitrógeno.

Es importante que vigiles la humedad en todo momento, ya que si aumenta demasiado tus plantas empezarán a desarrollar moho y perderás la cosecha.

Una vez hayas llegado a la semana 8 del ciclo de cultivo (4ª de floración), los cogollos ya deberían de estar formados, teniendo un aspecto grueso y resinoso. Si tu planta parece no ir al mismo ritmo no te preocupes, dale algo de tiempo y deja que crezca.

En esta octava semana debemos de realizar un lavado de raíces. Para hacer este lavado deja de utilizar abonos y riega el suelo con toda el agua que la planta acepte. Sigue haciendo el lavado de raíces durante las dos semanas siguientes para eliminar el exceso de nutrientes.

Este será también el momento de defoliar. Coge unas tijeras y elimina las hojas de la parte inferior de la planta y las hojas superiores con peor aspecto. De esta forma reducimos el riesgo de la aparición de moho y aumentamos la exposición a la luz.

En la semana 9 los cogollos seguirán creciendo y puede que las hojas empiecen a decolorar y caerse, pero tranqui, esto significa que has hecho correctamente el lavado de raíces.

Ahora solamente queda esperar a que los cogollos estén listos para cosechar. Para saber cuándo cortarlos debes fijarte en que los tricomas tengan color blanco y los pistilos un tono rojizo/marrón. Si tienes dudas de si tu planta está lista o no para cosechar, te recomiendo que eches un vistazo a esta guía completa de cuándo cortar la marihuana.

Ahora que tus cogollos están listos ya es el momento de cosechar y manicurar. Puede que haya cogollos que veas más maduros que otros, así que si quieres puedes esperar un poco más y cortar solamente los cogollos que están listos.

Ten en cuenta que cada variedad es un mundo, así que debes de adaptarte a los tiempos de crecimiento y floración que indica el propio banco. Nuestras cepas Radical Auto y Amazing Auto tienen 10 semanas de ciclo de cultivo, pero puede haber cepas con alguna semana más o alguna menos.

Esperamos que te hayan servido estos consejos y que puedas explotar al máximo tus plantas para conseguir los mejores resultados. ¡Te deseamos buena fumada!

Posted in: Manuales de Cultivo

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